Enfoque

El año 2018 fue un punto de referencia en cuanto a las alarmantes tasas de deforestación: más de 12 millones de hectáreas de bosques tropicales fueron deforestadas, lo que representa la superficie total de Nicaragua (Instituto de los Recursos Mundiales, 2019). Ahora bien, parece que 2019 será aún peor, ya que zonas como el Amazonas, África Central, Siberia y otras áreas han visto un aumento significativo de incendios forestales y deforestación.

Aunque en los últimos 20 años se han observado tendencias más alentadoras, el fenómeno mundial de la deforestación sigue en curso debido, especialmente a factores económicos como las plantaciones de soja en América Latina, leña, la explotación de carbón vegetal en África y la palma de aceite en Asia, entre otros.

Además de los impactos desastrosos de la deforestación en zonas tropicales, observamos un aumento significativo en incendios forestales y en la propagación de enfermedades dentro de los bosques boreales, causadas directa e indirectamente por el cambio climático.